Indice del artículo
1.- Ventajas del manejo del suelo con línea clave
2.- Ventajas del manejo del suelo con línea clave
3.- La absorción de agua como eje fundamental del sistema
4.- Línea clave. Fertilidad por absorción de agua
5.- Año de conversión
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Línea clave. Fertilidad por absorción de agua

El primer requisito es realizar un laboreo superficial, mezclando al máximo la vegetación en los primeros centímetros de tierra. Algo del subsuelo debe abrirse para absorber rápidamente la humedad. El oxígeno y otros elementos vitales absorbidos contribuirán a transformar el subsuelo en un suelo vivo.

La capa inferior del suelo se abre con un disco pero no se invierte. El cultivo a mayor profundidad deja un fondo irregular y así se logra que el suelo no se divida en una capa superficial separada de la más profunda mediante otra más compacta de tierra inútil.

La superficie de este cultivo es más bien rugosa en vez de fina que evita el ”planchado” o impermeabilización y deja penetrar la lluvia en profundidad. Los materiales más finos de esta capa superficial se depositan debajo de la superficie rugosa. Así se reduce la velocidad superficial del viento y se aminora la pérdida de humedad por evaporación. Es de vital importancia determinar bien la profundidad en la que se va a trabajar en el primer año, que Yeomans llama de “conversión”, pues se pasa de una agricultura por extracción a una agricultura por “fertilidad por absorción de agua”.

Las labores profundas en un suelo arcilloso compacto suponen una pérdida de tiempo y dinero, que se impermeabilizará enseguida con la lluvia. Generalmente no tiene sentido cultivar a profundidad cuando no se puede obtener una mejora del suelo en forma definitiva.

Una guía general para aplicar sería la de cultivar el primer año hasta unos 20 cm. y en tierra más pobre a unos 18 cm. Las líneas del cultivo en línea clave no se pueden seguir por un arado de reja y vertedera o por un arado de discos, ni tampoco son estos elementos aptos para cultivar más profundamente y producen suela de labor. Ambos sirven para cultivar superficialmente bastante bien, mientras que los otros aperos tipo “rastrillo” con franjas más espaciadas que los aperos usados, podrían completar un cultivo más profundo. Los arados de reja quitándoles la vertedera pueden ser útiles si se hace la última labor más profunda con algunas cuchillas menos, como para separar más los surcos. Los escarificadores o cultivadores no sirven tanto por su diseño como por la profundidad ya que no pasan los 10 cm. Se pueden usar los subsoladores pero el costo de su empleo no guarda relación con los resultados. El arado cincel o ‘Graham plow” es el elemento ideal.