Indice del artículo
1.- Ventajas del manejo del suelo con línea clave
2.- Ventajas del manejo del suelo con línea clave
3.- La absorción de agua como eje fundamental del sistema
4.- Línea clave. Fertilidad por absorción de agua
5.- Año de conversión
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Año de conversión

Los surcos en el arado cincel quedan a 30 cm ya que lleva púas de 5 cm de ancho espaciados a esa distancia. Para trabajar bien, la velocidad de un tractor de una potencia adecuada sería de unos 8 km/hora, pero si hubiera restos de troncos y raíces como es frecuente en zonas desmontadas, habría que reducirla a 5 km/hora. En la primera etapa de trabajo se debe llegar a un profundidad de 7 a 11 cm. Hay que arar 3 ó 4 surcos paralelos contorneando bien la zona de cultivo. Luego habrá que arar una segunda vuelta en un ángulo más amplio que la primera pero a más profundidad y a la misma velocidad. Es más económico adaptar la profundidad a la velocidad y no regular la velocidad según la profundidad. Esta segunda labor a veces proporciona una buena ruptura de la superficie y la profundidad necesaria de 18 a 20 cm, si así resulta en esta segunda vuelta habrá que seguir la línea clave. Si no habrá que realizarla en una tercera labor.

Si llueve intensamente y el suelo se “planchara”, una vez seco, habría que volver a pasar el arado cincel siguiendo la línea clave. Si ya estuviera sembrado convendría igualmente hacerlo pero separando los cinceles a 60 cm. Si bien se destruyen plantas el resultado es positivo, pues se logra una buena aireación.

La cantidad de humedad en un cultivo de conversión continúa su proceso de descomposición por más tiempo, evitando así que quede el rastrojo como sucede con el arado de disco, que deja poca humedad. Conviene siempre seguir de cerca la evolución del suelo removiendo con una pala y viendo el proceso. Incluso es posible oler el cambio después de una lluvia. La fertilidad en la parte superior será evidente y en la parte más profunda se nota también una transformación.

Al segundo año se trabajará a 2-5 cm más profundo. Esta capa de subsuelo será convertida en suelo año tras año. Eso sí con una sola labor se podrá alcanzar esta profundidad. Pero se agrega ahora unas cuchillas tipo pie de pato, pero más chicas a unos 7 cm de profundidad y tienen por objeto mezclar la vegetación y la hojarasca para su descomposición y combatir las malezas. Se conserva la integridad del suelo al quedar el fondo surcado en forma irregular. Al principio se producirá competencia de algunos elementos, como humedad, aire y nitrógeno. Una siembra inmediata a la conversión puede aparecer débil y amarillenta, debido a la falta de nitrógeno. Con la humedad adecuada, aire y calor, el nitrógeno será fijado al cabo de pocas semanas. El cultivo se desarrollará de forma correcta.

Se logra un aumento rápido de la fertilidad y un campo sin competencia con la flora arvense al cultivar inmediatamente después de cada cosecha y cada vez que la flora arvense fructifique como para ser eliminadas antes de que produzca semilla. Con el uso de púas y cuchillas para malezas, se expresa todo el banco de flora arvense; en cambio con el método de revolver la tierra, esto no sucede.

Algunos aperos para remover la tierra entierran algunas semillas en una capa seca evitando así la germinación antes de su posterior cultivo, produciéndose así un crecimiento continuo de malezas. (Otamendi, G, 2008)

La práctica habitual de incrementar la dosis de siembra, para evitar el crecimiento de malezas y poder ahogarlas, no permite obtener los mejores rendimientos. La siembra debe tratar de mantener lo logrado en el cultivo en línea clave, por lo que habrá que emplear una sembradora adaptada. En zonas más secas convendrá trabajar con los cinceles distanciados a 70 cm para evitar pérdidas de humedad. Las cuchillas para malezas trabajan en los años subsiguientes a 7 cm por debajo de la superficie. En 3 o 5 años se habrá alcanzado el límite de los 40 cm del arado cincel. Luego se podrá en los siguientes años proceder a incrementar la fertilidad, reduciendo la profundidad del cincel a 23 cm y ajustando las cuchillas para malezas para trabajar más por debajo de la superficie (12-15 cm) y se volverá a seguir profundizando los cinceles a razón de 2 a 7 cm por año.